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Se confirma, mediante resonancia magnética, que el condroitín sulfato frena el avance de la artrosis de rodilla

22 Mayo 2015
Healthcare
  • Es la principal conclusión de un nuevo ensayo clínico hecho en Canadá que se presenta mañana en primicia el Congreso Nacional de Reumatología que se celebra en Sevilla
  • En concreto se demuestra que condroitín sulfato es superior a un antiinflamatorio (celecoxib) en la reducción de la progresión de la enfermedad mediante resonancia magnética
  • Los resultados revelan que el condroitín sulfato además, es igual de eficaz que un antiinflamatorio (celecoxib) en la mejora del dolor y la movilidad en artrosis de rodilla pero con la ventaja de que es más seguro

Un nuevo estudio confirma, mediante resonancia magnética, que el condroitín sulfato frena el avance de la artrosis de rodilla. Se trata de un ensayo clínico bautizado con el nombre de MOSAIC (las siglas en inglés de 24 MOnth study on Structural changes in knee osteoarthritis Assessed by mrI with Chondroitin sulphate) que se presentará mañana en primicia en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Reumatología que se está celebrando en Sevilla.

El prestigioso reumatólogo y experto en artrosis Jean-Pierre Pelletier, de la Universidad de Montreal (en Canadá), será el encargado de presentar los primeros resultados de este ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, y controlado, realizado durante más de tres años en cinco centros de Québec (Canadá) y en el que han participado cerca de 200 pacientes con artrosis de rodilla, que además presentaban inflamación y dolor. Los pacientes recibieron 1200 mg al día de condroitín sulfato (un fármaco específico para la artrosis) o 200 mg al día de celecoxib (un antiinflamatorio) durante dos años y se les realizó una resonancia magnética al iniciar el estudio, otra al cabo de un año y otra al finalizar. “La artrosis se caracteriza por el desgaste progresivo del cartílago, y la resonancia magnética es una técnica de imagen que permite medir con exactitud esta pérdida y, por lo tanto, el avance de la enfermedad. Esta es la principal novedad de este estudio ya que hasta ahora sólo se había utilizado la radiografía a tan largo plazo”, explica el Prof. Pelletier.

Los resultados revelan que los pacientes tratados con condroitín sulfato tuvieron una menor pérdida de volumen de cartílago estadísticamente significativa a partir del primer año de tratamiento, que los pacientes que tomaron el antiinflamatorio. “Estos datos prueban que el condroitín sulfato puede frenar el avance de la artrosis a largo plazo, que tiene un efecto modificador de la enfermedad. Esto es muy relevante puesto que la artrosis es una enfermedad crónica, que precisa de un tratamiento también crónico y de un elevado perfil de seguridad, y esto nos lo da el condroitín sulfato”, afirma el Prof. Pelletier.  

En el estudio también se evaluaron los efectos de los dos fármacos sobre los síntomas de la enfermedad, en concreto: dolor, función, rigidez, hinchazón articular y derrame, y se vio que ambos tratamientos fueron igual de eficaces a lo largo de todo el estudio, alcanzado una reducción clínicamente relevante de los síntomas entorno al 50%. “En definitiva, este estudio confirma que condroitín sulfato es igual de eficaz que un antiinflamatorio para el tratamiento de los síntomas de la artrosis con la ventaja adicional de presentar un efecto protector de la articulación y un mejor perfil de seguridad” concluye el Dr. Pelletier.