El estrés vegetal

Tipos de estrés en los cultivos

Bioibérica es especialista en el manejo y diagnóstico del estrés vegetal

Normalmente las plantas no se desarrollan bajo unas condiciones óptimas durante todo su ciclo de vida, sino que van sufriendo diferentes situaciones adversas que les provocan distintos tipos de estrés impidiéndoles alcanzar su máximo rendimiento. Además, el óptimo fisiológico de una especie difiere del llamado óptimo ecológico, por lo que en cada caso el vegetal tiene que adaptarse a las condiciones ambientales propias a su hábitat de cultivo. 

Se considera como estrés al cambio de cualquier factor ambiental, que actúe sobre el vegetal afectando a la respuesta bioquímica y fisiológica de los mismos, pudiendo provocar daños o lesiones ocasionalmente. En general, las situaciones de estrés originan en el vegetal una serie de cambios fisiológicos compensatorios que van encaminados a mantener las condiciones vitales del organismo.

Insectos, nematodos, hongos, bacterias, virus...

Existen varios grupos de organismos que causan daños en las plantas. Sin duda, uno de los más perjudiciales es el grupo de los insectos, porque pueden llegar a representar verdaderas plagas en el campo.

Brotación, floración, cuajado, maduración...

Los factores del estrés coinciden con los estadios como el desarrollo embriogénico, la brotación, la floración, el cuajado y la maduración del fruto en que la planta es más sensible por los cambios interiores complejos que padece.

Frío, calor, sequía, heladas, granizo...

Por debajo o por encima de una determinada temperatura, dependiendo del vegetal, las plantas sufren daños severos que limitan su óptimo funcionamiento. Pero el granizo, el viento o la sequía también afectan al vegetal.

Trasplante, daño en raíces, fitotoxicidad, poda...

Las prácticas culturales llevadas a cabo en los campos de cultivo para optimizar las producciones pueden causar daños en las plantas y su medio si se realizan de forma inadecuada.