Itziar Larrauri, responsable de producción de ingredientes farmacéuticos, protagoniza una nueva sesión de nuestro BioVibes, una iniciativa para conocer mejor a la familia de Bioiberica con retratos en primera persona de empleados de todos nuestros departamentos. Con casi 18 años en la empresa, Itziar nos cuenta cómo es su día a día gestionando la producción farmacéutica, por qué «es mejor reír que llorar» ante los imprevistos y cómo ha evolucionado junto con Bioiberica durante casi dos décadas.
En producción «siempre hay alguna cosa que la has planificado de una forma y sale de otra». Esta realidad convierte su día a día en un ejercicio constante de resolución de problemas, donde la experiencia acumulada durante casi dos décadas le permite anticiparse.

Itziar Larrauri lleva casi 18 años en Bioiberica, tiempo en el que ha vivido una transformación completa: de ser alguien que entraba en la empresa «sin saber muy bien qué es lo que hacía», a convertirse en una pieza clave de la producción de ingredientes farmacéuticos. Como responsable de producción, Itziar orquesta un proceso complejo donde la planificación es esencial, pero la capacidad de adaptación resulta igual de crucial.
«Planificamos qué es lo que se tiene que fabricar en base a los pedidos que nos pasa comercial», explica Itziar. Pero en producción, como ella misma reconoce, «siempre hay alguna cosa que la has planificado de una forma y sale de otra. Las tienes que ver venir». Esta realidad convierte su día a día en un ejercicio constante de resolución de problemas, donde la experiencia acumulada durante casi dos décadas le permite anticiparse a los imprevistos.
Su filosofía ante los desafíos es clara y práctica: «Intento reírme, sí. De hecho, es mejor reír que llorar». Esta actitud no solo refleja su carácter, sino también una manera eficaz de gestionar la presión inherente a un rol donde coordina múltiples variables: desde los requerimientos comerciales hasta las particularidades técnicas de la fabricación de principios activos farmacéuticos.
Lo que comenzó como una oportunidad laboral en una empresa desconocida se ha convertido en una parte fundamental de su vida. «Al final, Bioiberica me ha acompañado en una parte bastante grande de mi vida», reconoce Itziar. «Tengo un trabajo que me gusta porque estoy a gusto con los compañeros y con lo que desarrollo».
La satisfacción de Itziar no se limita a su trayectoria personal. Mirando hacia el futuro, su deseo es claro: «Yo espero que Bioiberica siga avanzando como ahora y que yo lo vea. Que yo también siga aquí». Una declaración que resume la conexión entre su desarrollo profesional y el crecimiento de la compañía, y que refleja el compromiso de alguien que ha encontrado en Bioiberica no solo un lugar de trabajo, sino un proyecto en el que creer y crecer.