Salud Vegetal
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Asfixia radicular tras lluvias intensas: qué ocurre bajo el suelo y cómo ayudar al cultivo a recuperarse

El exceso de agua en el suelo compromete la respiración de las raíces y puede afectar al rendimiento. Anna Botta, especialista de Bioiberica Plant Health, nos da las claves fisiológicas para acelerar la recuperación del cultivo

Anna Botta, fisióloga vegetal (Bioiberica)

«Cuando la raíz entra en hipoxia, la producción de energía se desploma y con ella la capacidad de absorber nutrientes, crecer y mantener los equilibrios hormonales de la planta»

Las lluvias abundantes y persistentes son, en principio, una buena noticia para el campo. Sin embargo, cuando el suelo permanece saturado de agua durante días, se desencadena un problema silencioso pero con consecuencias directas sobre el rendimiento: la asfixia radicular, un fenómeno que los agricultores describen a menudo como raíces ahogadas o asfixiadas por falta de oxígeno en el suelo.

Aunque los síntomas visibles aparecen en la parte aérea —clorosis, falta de vigor, parada de crecimiento o caída de flores y frutos—, el origen del problema está bajo tierra. «Entender qué ocurre fisiológicamente en la raíz es clave para actuar con criterio agronómico y acelerar la recuperación del cultivo», señala Anna Botta, fisióloga vegetal que trabaja en el departamento de Salud Vegetal de Bioiberica.

¿Qué es la asfixia radicular y por qué se produce? 

La asfixia radicular se produce cuando el exceso de agua satura los poros del suelo, reduce drásticamente la disponibilidad de oxígeno en la rizosfera y compromete la respiración celular de las raíces, afectando a la absorción de agua y nutrientes, al crecimiento radicular y al equilibrio fisiológico de la planta.

En condiciones normales, las raíces necesitan oxígeno para realizar la respiración celular, producir energía en forma de ATP —la molécula que actúa como fuente de energía para todas las funciones celulares— y mantener activos procesos esenciales como la absorción de agua, la captación de nutrientes y el crecimiento radicular. 
Cuando el exceso de agua desplaza el aire del suelo, la disponibilidad de oxígeno cae drásticamente y la raíz entra en un estado de hipoxia o anoxia. «Cuando esto sucede, la planta activa rutas fermentativas mucho menos eficientes. La producción de energía se desploma y, con ella, la capacidad de la raíz para absorber nutrientes, crecer y mantener sus equilibrios hormonales», explica Botta.
 

¿Qué efectos tiene el encharcamiento en el sistema radicular?

Uno de los efectos más críticos del encharcamiento prolongado es la muerte de pelos absorbentes y raíces finas, precisamente las estructuras más activas del sistema radicular. «Se produce necrosis de ápices radiculares y una reducción drástica de la superficie efectiva de absorción. Es paradójico: aunque el suelo esté húmedo, la planta puede mostrar síntomas similares a estrés hídrico, porque la raíz ha perdido su funcionalidad», apunta la fisióloga.

A esto se suma un cambio en las condiciones microbiológicas y químicas del suelo encharcado. Se incrementan los procesos reductivos, pueden acumularse compuestos fitotóxicos y aumenta la susceptibilidad a patógenos. El sistema radicular debilitado se convierte, así, en una puerta de entrada para enfermedades.

Anna Botta, fisióloga vegetal (Bioiberica)

«Aunque el suelo esté húmedo, la planta puede mostrar síntomas similares a estrés hídrico, porque la raíz ha perdido su funcionalidad» 

Campo de patatas inundado

¿Cuáles son los síntomas de la asfixia radicular en campo?

El impacto de la asfixia radicular no siempre es inmediato. En muchos casos, los efectos se manifiestan días o semanas después del episodio de lluvias, lo que dificulta asociar los síntomas con su verdadera causa. 

Los síntomas de la asfixia radicular en campo pueden incluir: clorosis generalizada, falta de vigor y parada de crecimiento, caída de flores o frutos en estadios sensibles, y retraso en el desarrollo fenológico. Identificar correctamente el origen del problema —la falta de oxígeno en las raíces, no un déficit hídrico— es fundamental para definir la estrategia de actuación.
 

¿Cómo recuperar un cultivo tras un episodio de asfixia radicular?

Una vez completado el drenaje del suelo y evacuado el exceso de agua, la estrategia de recuperación debe centrarse en tres ejes: 

  • reactivar el metabolismo radicular
  • estimular la emisión de nuevas raíces funcionales
  • recuperar la capacidad de absorción y el equilibrio fisiológico de la planta.

«La estrategia no debe centrarse únicamente en la parte aérea. La recuperación empieza en la raíz, y ahí es donde los bioestimulantes de alta calidad, aplicados vía radicular, pueden desempeñar un papel determinante», afirma Botta.

¿Qué papel juegan los bioestimulantes en la recuperación radicular?

Los bioestimulantes como Inicium® o Terra-Sorb® radicular, desarrollados con la tecnología exclusiva Enzyneer® de Bioiberica, pueden contribuir a la recuperación del cultivo tras un episodio de asfixia radicular a través de varios mecanismos fisiológicos.

En primer lugar, el aporte directo de aminoácidos reduce el coste energético asociado a la síntesis de proteínas en un momento en que la capacidad biosintética de la raíz está comprometida, facilitando la reactivación metabólica y la regeneración tisular.

Además, los L-α-aminoácidos participan en rutas relacionadas con la síntesis de auxinas, hormonas clave para la división y elongación celular y la formación de nuevas raíces laterales.

«La emisión de nuevas raíces es crítica tras la pérdida provocada por el encharcamiento. En ensayos realizados en condiciones controladas con Inicium® en pimiento, hemos observado mayor crecimiento radicular, mayor tasa de producción de raíces en estadios iniciales y una recuperación más rápida de la actividad radicular», destaca Botta.

Gráfica tasa de producción raíces

Una vez regenerado el sistema radicular, la planta puede recuperar progresivamente la absorción de nitrógeno y otros nutrientes, el equilibrio hídrico y, consecuentemente, la actividad fotosintética en la parte aérea.

Anna Botta, fisióloga vegetal (Bioiberica)

«La estrategia no debe centrarse únicamente en la parte aérea. La recuperación empieza en la raíz»

Gráfica actividad radicular- respiración del suelo

Actuar en la raíz para proteger el rendimiento

La asfixia radicular es un estrés frecuentemente infravalorado pero con impacto directo en el rendimiento y la calidad final de la cosecha. 

En un contexto de creciente variabilidad climática, saber qué hacer después de lluvias fuertes y suelos anegados es cada vez más relevante para técnicos y agricultores. Comprender los procesos fisiológicos que se desencadenan bajo el suelo y actuar con herramientas agronómicas basadas en fisiología vegetal es clave para una agricultura más resiliente.

«El uso de bioestimulantes con base fisiológica y respaldo experimental puede ayudar a reactivar el metabolismo, estimular la regeneración radicular y reducir el impacto productivo del estrés. Se trata de actuar donde realmente empieza el problema», concluye Anna Botta.


 



Referencias bibliográficas