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Un caso de medicina personalizada

23 Jul 2014
Healthcare
https://vimeo.com/113254878

Nos trasladamos al Centro Médico del Ejercicio AMS, en Málaga, para conocer el caso de un paciente joven, deportista, que sufre un principio de artrosis.

Dr. Guillermo Álvarez, Director Médico del “Centro Médico del Ejercicio AMS” de Málaga (España)

El paciente es un varón de 32 años que consultó por un dolor de rodilla crónico y que después de consultar varios especialistas tampoco obtuvo ninguna respuesta clara. Les gustaba correr pero en ningún momento pudo tener continuidad en la carrera sin dolor. Esto evidentemente con 32 años le suponía una falta de realización desde el punto de vista deportivo. El diagnóstico final es que existe una alteración de ejes que de forma secundaria empieza a generar un foco, una condropatía focal en el cóndilo externo. Esto es lo que es una artrosis incipiente que, con el paso de los años, evidentemente puede acabar en una artrosis en toda regla que necesite un tratamiento en el futuro más agresivo.

Consideramos, y se lo explico al paciente, que sería interesante valorar si existía lo que se denomina hoy día un cartilotipo, que tenga una predisposición genética heredada a desarrollar este problema. El Arthrotest simplemente consiste en recoger una muestra de saliva de la boca. Una vez hayamos recogido la muestra se envía al laboratorio y ya se analiza. 
En principio el resultado del Arthrotest ha sido un valor mínimo, de un 8% de probabilidad a 8 años de sufrir una artrosis severa, con una necesidad de una prótesis total de rodilla y eso, probablemente, nos indica que el problema principal es el que hemos comentado inicialmente, la alteración de los ejes.

Pues al paciente se le va a recomendar, en un principio, corregir un poco esa alteración de ejes y eso podemos hacerlo mediante la utilización de unas plantillas. A eso le vamos a unir la recomendación de que tome una medicación vía oral que se conoce como condroprotección y, por último recomendamos un programa de ejercicio, inicialmente supervisado para educar al paciente durante 12 semanas, tres meses, que incluya trabajo de fuerza, que incluya trabajo propioceptivo de equilibrio, y que incluya también un trabajo de control motor.

Sabemos que en el futuro, si se toman estas medidas pues probablemente el paciente pueda preservar esa rodilla por lo menos durante más tiempo sin necesidad de otro tipo de tratamientos más agresivos.